|
|||||||||
| English | Deutsch | Español |
Neurotoxinas botulínicas en el manejo terapéutico
|
| Año | Serotipo | Indicación terapéutica |
| 1980 | A | Estrabismo |
| 1984 | A | Blefaroespasmo y espasmo hemifacial |
| 1984 | A | Nistagmo |
| 1985 | A | Distonía cervical |
| 1986 | A | Disfonía espasmódica de aducción |
| 1987 | A | Apraxia de la apertura palpebral |
| 1988 | A | Disfunción del piso pélvico ("anismo") |
| 1988 | A | Fasciculaciones palpebrales |
| 1989 | A | Distonías focales de la mano |
| 1989 | A | Distonía oromandibular |
| 1989 | A | Espasticidad |
| 1990 | A | Bruxismo |
| 1990 | A | Hipercinesias secundarias a la anastomosis neural hipogloso-facial |
| 1990 | A | Mioclonos palatinos |
| 1991 | A | Distonía lingual |
| 1991 | A | Disfonía espasmódica de abducción |
| 1992 | F | Distonía craneal-cervical, tartamudez |
| 1993 | A | Distonía cricofaríngea |
| 1993 | A | Inyección paraespinal en el síndrome de la "persona rígida" |
| 1993 | A | Tartamudez |
| 1994 | A | Tics distónicos |
| 1994 | A | Temblor de las manos |
| 1994 | A | Espasmo de los músculos masticatorios |
| 1994 | A | Mioclonos |
| 1994 | A | Rigidez |
| 1994 | A | Hiperextensión del dedo gordo del pie |
| 1994 | A | Trismo |
| 1995 | F | Blefaroespasmo |
| 1995 | B | Distonía cervical |
| 1995 | A | Temblor de la cabeza |
| 1995 | A | Distonía "off" de la enfermedad de Parkinson |
| 1996 | A | Coprolalia |
| 1996 | A | Tics vocales |
| 1997 | C | Blefaroespasmo y espasmo hemifacial |
| 1997 | A | Estreñimiento en la enfermedad de Parkinson |
| 1997 | A | Bloqueo de la marcha |
| 1997 | A | Escoliosis paralítica |
| 1997 | A | Calambres musculares |
| 1997 | A | Disfonía ventricular |
| 1998 | F | Distonía del brazo |
| 1999 | A | Dislocación del hombro debido a espasmo del pectoral mayor |
| 1999 | A | Sialorrea |
| 1999 | A | Trastornos temporomandibulares |
| 2000 | A | Temblor esencial de la voz |
| 2000 | A | Hemibalismo |
| 2001 | A | Disfunción del músculo mentoniano |
| 2002 | B | Disfonía espasmódica |
| 2002 | A | Codo de tenista |
| 2003 | B | Blefaroespasmo, espasmo hemifacial |
| 2003 | B | Hiperreflexia del detrusor |
| 2004 | B | Bloqueo de la marcha |
| 2004 | B | Espasticidad |
La aplicación terapéutica de la NTBo se ha centrado en la espasticidad, la distonía y el temblor, aunque esta neurotoxina también se empleó en otros tipos de trastornos del movimiento. La NTBo bloquea la liberación del neurotransmisor acetilcolina en la unión neuromuscular y, por consiguiente, inhibe la contracción muscular. Los beneficios terapéuticos de la NTBo en los trastornos del movimiento se deben principalmente a su acción relajante del músculo esquelético. Sin embargo, se han obtenido datos más recientes que sugieren que la inyección periférica de NTBo puede también afectar a las vías neurales centrales. El efecto de desnervación producido por la NTBo no sólo afecta a las motoneuronas alfa sino también a las motoneuronas gamma; esta desnervación de las fibras musculares intrafusales reduce la transmisión de impulsos aferentes desde el huso muscular hacia el sistema nervioso central y puede de ese modo también modificar la función de las vías sensitivo-motoras y propioceptivas (Aoki, 2001). Estos mecanismos pueden contribuir a los efectos terapéuticos de la NTBo en las distonías focales.
El tratamiento de la distonía cervical con NTBo fue analizado en cuatro revisiones Cochrane recientes. La primera revisión evaluó el tratamiento con NTBo tipo A (NTBo-A) e incluyó los resultados de 13 ensayos clínicos aleatorizados controlados con placebo. Éstos fueron estudios cortos (6 a 16 semanas) de la NTBo-A en los que participaron 680 pacientes en total. Todos los ensayos comunicaron que una inyección única de NTBo-A fue beneficiosa para la distonía cervical, pero no aportaron resultados controlados sobre los efectos a largo plazo de las inyecciones repetidas de NTBo-A. Los resultados de ensayos clínicos en los que participaron pacientes previamente tratados con NTBo-A sugirieron que los ciclos de inyección adicionales mantuvieron la eficacia en la mayoría de los pacientes. Los efectos adversos relacionados con el tratamiento comunicados más comúnmente fueron debilidad del cuello, disfagia, boca seca/dolor de garganta, cambios de la voz/ronquera y dolor local en el sitio de inyección. La mayoría de los efectos adversos que experimentaron los pacientes que recibieron NTBo-A fueron leves o moderados; no hubo efectos adversos graves ni anomalías en las pruebas de laboratorio asociadas con el uso de la NTBo-A (Costa y cols., 2005a).
La segunda revisión evaluó la NTBo tipo B (NTBo-B) e incluyó tres estudios cortos (16 semanas) en los que participaron 308 personas. Todos fueron estudios multicéntricos realizados en Estados Unidos; todos los pacientes participantes habían recibido previamente NTBo-A. Una inyección única de NTBo-B mejoró la distonía cervical (Costa y cols., 2005b). Otra revisión que incluyó los mismos tres ensayos clínicos llegó a una conclusión similar (Figgitt y Noble, 2002).
La tercera revisión comparó la NTBo-A con la NTBo-B, pero no contaba aún con los resultados preliminares de dos ensayos clínicos en curso (Costa y cols., 2005c).
La cuarta revisión analizó la NTBo-A frente a agentes anticolinérgicos y encontró solamente un ensayo aleatorizado en el que se comparó la NTBo-A con trihexifenidilo en 66 pacientes con distonía cervical. Los resultados favorecieron a la NTBo-A (Costa y cols., 2005d).
Un estudio aleatorizado de clase II y diseño abierto comparó el coste y la eficacia del uso un profesional de enfermería debidamente entrenado que administró inyecciones de toxina botulínica fuera de la clínica con el coste y la eficacia de un procedimiento estándar realizado por personal sanitario en la clínica. Los pacientes padecían tortícolis espasmódica, blefaroespasmo u otras distonías segmentarias, hemidistonía o distonía generalizada. El estudio determinó que el servicio del profesional de enfermería fuera de la clínica fue tan eficaz y seguro como el servicio estándar proporcionado en la clínica y que los pacientes prefirieron el primero. Aunque los costes del Sistema Nacional de Salud (National Health System) fueron algo mayores en el grupo asistido por el profesional de enfermería, su coste global para la sociedad fue menor que el del servicio basado en la clínica (Whitaker y cols., 2001).
El Dr. Albanese describe las características de las distonías. (MPEG)
Efectos del tratamiento con neurotoxina botulínica en las distonías. (MPEG)
Los efectos clínicos del tratamiento con NTBo en el blefaroespasmo, la parálisis cerebral, el síndrome de la neurona motora superior (incluida la espasticidad) y la distonía cervical se analizan en otros módulos de este sitio web. Se ha comunicado que el tratamiento con NTBo es eficaz en pacientes con disfonía espasmódica, una distonía focal de la laringe (Blitzer y Sulica, 2001; Tisch y cols., 2003; Maronian y cols., 2004). Las distonías de la laringe se clasifican como distonías de aducción o de abducción, según que el espasmo cause abertura o cierre de la glotis (Blitzer y Sulica, 2001). La NTBo es considerada el tratamiento de primera línea para la distonía laríngea de aducción (Blitzer y Sulica, 2001). Una serie de estudios de diseño abierto y de análisis retrospectivo de historias clínicas confirmó la eficacia de la NTBo en el tratamiento de la distonía de la laringe, con buenos resultados clínicos en aproximadamente el 80% al 100% de los pacientes (Bielamowicz y cols., 2002). Se ha comunicado una duración de la eficacia de entre 10 y 16 semanas. Blitzer y colaboradores revisaron los resultados clínicos a largo plazo en 900 pacientes a los cuales se les efectuó un seguimiento durante un período de hasta 12 años (Blitzer y cols., 1998; Blitzer y Sulica, 2001). Los pacientes con distonía laríngea de aducción recuperaron aproximadamente el 90% de la función normal durante un período promedio de 15,1 semanas; aquellos con distonía laríngea de abducción recuperaron en promedio el 67% de la función normal durante 10,5 semanas. El tratamiento fue bien tolerado y no se observó una disminución de la eficacia clínica con la repetición del tratamiento [esto no se observó en Tisch; nótese sin embargo que Costa 2005b, p. 1, dice que algunos pacientes se volvieron resistentes]. Una revisión prospectiva de 144 pacientes con disfonía espasmódica tratados con NTBo determinó que éste fue altamente efectivo, obteniéndose en casi el 82% de los pacientes una mediana de puntuación del tratamiento de "excelente" o "muy bueno" durante un período medio de 4 meses (Tisch y cols., 2003). El tratamiento fue insatisfactorio sólo en el 3,5% de los pacientes. Este estudio mostró, al igual que los estudios revisados por Blitzer y colaboradores, que la disfonía espasmódica de abducción respondió menos favorablemente a la NTBo que la disfonía espasmódica de aducción (Blitzer y cols., 1988; Blitzer y Sulica, 2001; Tisch y cols., 2003).
Un ensayo aleatorizado en el que se estudió la distonía laríngea evaluó la eficacia de la inyección unilateral de NTBo tipo A frente a la inyección bilateral (Bielamowicz y cols., 2002). Se encontró que las inyecciones unilaterales producían mejoría clínica de más de 3 meses de duración y con menos efectos secundarios en una mayor proporción de pacientes que las inyecciones bilaterales (Bielamowicz y cols., 2002).
Una revisión Cochrane analizó la NTBo-A en el tratamiento de la distonía laríngea y consideró que los datos existentes no eran suficientes para llegar a conclusiones firmes. Solamente un estudio aleatorizado fue incluido en esta revisión y no se llegó a ninguna conclusión en relación con la efectividad de la NTBo para cualquiera de los tipos de disfonía espasmódica (Watts y cols., 2004).
Neurotoxina botulínica en el tratamiento de la distonía laríngea. (MPEG)
Los beneficios clínicos observados con la NTBo en el tratamiento de las distonías han conducido a su uso en otros trastornos de la laringe en los que hay contracciones musculares excesivas (Blitzer y Sulica, 2001). Se ha demostrado que la NTBo aumenta la fluidez verbal en los pacientes tartamudos, pero su uso para este problema no ha sido ampliamente aceptado. Se ha demostrado que las inyecciones de NTBo han sido beneficiosas en pacientes con temblor vocal esencial o con los tics vocales del síndrome de Tourette, y que permitieron el uso de un tratamiento no quirúrgico en pacientes con disfagia debida a espasmo cricofaríngeo.
En los pacientes con síndromes parkinsonianos, la NTBo puede ser beneficiosa para muchos síntomas asociados a esas anomalías. Algunas indicaciones de uso están mejor establecidas que otras, pero, en principio, toda clínica dedicada al tratamiento de los síndromes parkinsonianos (tabla 2) debería contar con la posibilidad de emplear la NTBo. Los síntomas motores que se pueden tratar con la NTBo son las distonías, las contracturas y, posiblemente, el bloqueo de la marcha. Los síntomas no motores tratables son la sialorrea, la hiperreflexia vesical, el estreñimiento y la hiperplasia benigna de la próstata. La tabla 2 resume las indicaciones de la NTBo para el tratamiento de pacientes con síndromes parkinsonianos
Tabla 2. Indicaciones de la neurotoxina botulínica NTBo para el tratamiento de pacientes con síndromes parkinsonianos.
-- SÍNTOMAS MOTORES -- |
Distonía |
|
Contracturas |
|
Síntomas no motores |
|
Síntomas urinarios |
|
Dos ensayos clínicos aleatorizados controlados con placebo en pacientes con temblor esencial de las manos observaron que la NTBo tipo A mejoró las puntuaciones de evaluación clínica más significativamente que el placebo (Brin y cols., 2001; Jankovic y cols., 1996). Sin embargo, las mejorías en relación con la incapacidad y rendimiento funcional en tareas motoras no fue sistemáticamente mejor en el grupo tratado con NTBo que en el grupo que recibió el placebo. Jankovic y colaboradores compararon las inyecciones de 50 U de NTBo tipo A (BOTOX®; Allergan, Inc., Irvine, CA) y de placebo en 25 pacientes con temblor esencial de las manos en un ensayo clínico doble ciego aleatorizado (Jankovic y cols., 1996). Se observó una mejoría significativamente mayor (P<0,05) según la valoración con una escala de puntuación de la intensidad del temblor en los pacientes tratados con NTBo en comparación con los que recibieron el placebo, pero no hubo diferencias significativas en las escalas de puntuación funcional. Brin y colaboradores compararon dosis de 50 U y de 100 U de NTBo-A (BOTOX®) con un placebo en 133 pacientes con temblor esencial de las manos. Con las dosis de NTBo, en comparación con el placebo, hubo una mejoría significativa del temblor postural, pero no del temblor cinético, según la valoración con escalas de puntuación clínica. No obstante, el rendimiento en pruebas funcionales y en registros dinamométricos no fue significativamente diferente entre los grupos tratados con NTBo y placebo (Brin y cols., 2001). En un estudio muy interesante que reveló aspectos importantes del mecanismo de acción de la NTBo, Modugno y colaboradores observaron que en pacientes con temblor esencial de las manos el tratamiento con NTBo restituyó la inhibición presináptica entre los músculos antagonistas del antebrazo. Estos resultados confirman el efecto concurrente de la NTBo sobre las uniones neuromusculares de las fibras extrafusales e intrafusales, en el que la acción sobre estas últimas causa una reducción de la actividad aferente hacia la médula espinal (Modugno y cols., 1998).
Los tics son movimientos o sonidos breves, intermitentes, involuntarios o semivoluntarios, que generalmente se componen de movimientos repetitivos, gestos y vocalizaciones, simples o coordinados. Los tics motores simples ponen en uso un solo músculo o un solo grupo muscular, y causan un movimiento breve en sacudida (tics clónicos), una postura anormal de breve duración (tics distónicos) o una contracción isométrica (tics tónicos). Los tics motores y fónicos frecuentemente están precedidos de sensaciones premonitoras, que consisten en una parestesia o incomodidad localizable y que se alivian transitoriamente después de la ejecución del tic (Jankovic, 2001).
La figura 2 muestra las relaciones entre los tics y otras comorbilidades en el síndrome de Tourette.
Figura 2. La toxina botulínica en el tratamiento del los tics distónicos

Figura 2. Reproducido con autorización de Jankovic J., Botulinum toxin in the treatment of dystonic tics., Mov Disord . 1994;9:347-349.
Se cree que los tics motores y vocales tienen una base orgánica, aunque se desconocen sus mecanismos neuropatológicos. Varios estudios sugieren que el síndrome de Tourette es un trastorno hereditario del desarrollo de la neurotransmisión sináptica que ocasiona la desinhibición de los circuitos neurales cortico-estriado-talámicos-corticales (Robertson, 2000).
Varios estudios evaluaron la eficacia de las inyecciones de NTBo en el tratamiento de los tics. La premisa sobre la que se fundamenta el uso de la NTBo es que tal vez la toxina inhiba las contracciones musculares anormales que caracterizan al componente motor de los trastornos con tics.
Un estudio de diseño abierto reciente evaluó el efecto de la NTBo-A sobre los tics fónicos en 30 pacientes con síndrome de Tourette (Porta y cols., 2004). Los pacientes recibieron inyecciones de NTBo en las cuerdas vocales y se los evaluó a los 15 días y posteriormente 4 veces en un período de 12 meses. Después del tratamiento, el 93% de los pacientes mostraron mejorías en los tics fónicos, y el 50% de ellos no experimentaron tics fónicos en absoluto. La proporción de pacientes en los que había intervalos de horas entre tics aumentó de 17% a 23%, mientras que la proporción de pacientes en los que el intervalo entre tics era de unos pocos segundos disminuyó de 30% a 3%. Más aun, el tratamiento tuvo un efecto positivo sobre la evaluación efectuada por el paciente sobre su vida social y sus actividades laborales y escolares: antes del tratamiento, el 50% de los pacientes comunicó que su problema influía de forma muy importante sobre su vida social y el 47% dijo que influía considerablemente en sus actividades laborales y escolares. Después del tratamiento, estos valores disminuyeron a 13% y 10%, respectivamente.
Marras y colaboradores llevaron a cabo un estudio aleatorizado, cruzado, de diseño doble ciego, controlado con placebo sobre el efecto de la NTBo en 18 pacientes con tics motores simples (Marras y cols., 2001). El parámetro principal de valoración fue el cambio porcentual en el número de tics tratados por minuto, según se evaluó en un segmento de 12 minutos de filmación. Los parámetros secundarios de valoración fueron el número de tics no tratados por minuto, la puntuación en la escala de gravedad de Shapiro para el síndrome de Tourette, las evaluaciones numéricas de la urgencia de ejecutar el tic tratado (escala de 0 a 4) y la sensación premonitoria asociada con el tic tratado (escala de 0 a 4), y la impresión global del paciente sobre el cambio. La NTBo produjo una reducción significativamente mayor (39%) en el número de tics tratados por minuto en comparación con el placebo (5,8% de aumento). La NTBo también redujo significativamente el cambio promedio en la puntuación que mide la urgencia. Sin embargo, a pesar de estos cambios, los pacientes no informaron de un beneficio global mayor tras el tratamiento con NTBo en comparación con el placebo (Marras y cols., 2001). Los investigadores señalaron que el hallazgo de ausencia de cambio significativo en la evaluación subjetiva efectuada por el paciente sobre su bienestar general podría atribuirse a que el poder estadístico no fue suficiente para revelar posibles efectos o atribuirse al grado relativamente leve de los trastornos con tics en esta población de pacientes (la mediana de la puntuación en la escala de gravedad de Shapiro para el síndrome de Tourette fue de 3, y la puntuación máxima posible es 6; la mediana de la puntuación global para el síndrome de Tourette fue de 9,3, y la puntuación máxima posible es 100), factores que podrían dificultar la capacidad para demostrar una mejoría significativa en las puntuaciones globales de gravedad e incapacidad (Marras y cols., 2001).
Kwak y colaboradores evaluaron la respuesta a la NTBo-A en 35 pacientes con síndrome de Tourette mediante una escala de puntuación clínica (0 = sin mejoría a 4 = marcada mejoría) (Kwak y cols., 2000). La media de la respuesta máxima fue de 2,8 (rango: 0-4), con una duración media del efecto de 14,4 semanas. Además de mejorar el componente motor de los tics, la NTBo-A alivió las sensaciones premonitorias en el 84% de los pacientes (Kwak y cols., 2000). Este estudio confirmó los hallazgos de un estudio piloto previo de Jankovic, que mostraba que el tratamiento con NTBo mejora tanto los movimientos involuntarios como los componentes sensoriales premonitorios asociados con algunos tics (Jankovic, 1994).
Estos estudios señalan la necesidad de estudios amplios y bien controlados adicionales para evaluar la utilidad de la NTBo en los trastornos con tics. A medida que se progresa en el entendimiento de los complejos procesos fisiopatológicos que intervienen en el síndrome de Tourette y otros trastornos con tics, podrá apreciarse más claramente el uso óptimo del tratamiento con NTBo, así como los posibles mecanismos de acción de la toxina en estos trastornos.
Numerosos estudios que examinan una amplia gama de trastornos del movimiento han demostrado que el tratamiento con NTBo es eficaz para proporcionar una mejoría sintomática en los trastornos que se caracterizan por contracción muscular anormal o excesiva. Las evaluaciones de seguimiento a largo plazo sugieren que la NTBo es eficaz y segura para el tratamiento de los trastornos del movimiento. La continuación de los estudios de la NTBo en el tratamiento de los trastornos del movimiento podría ayudar a establecer las dosis y los procedimientos de inyección óptimos y también a desarrollar modelos predictores para identificar a los pacientes con más alta probabilidad de beneficiarse con el tratamiento.
Aoki KR. Pharmacology and immunology of botulinum toxin serotypes. J Neurol.
2001;248(suppl 1):3-10.
Bielamowicz S, Stager SV, Badillo A, Godlewski A. Unilateral versus bilateral injections of botulinum toxin in patients with adductor spasmodic dysphonia. J Voice. 2002;16:117-123.
Blitzer A, Brin MF, Fahn S, Lovelace RE. Localized injections of botulinum toxin for the treatment of focal laryngeal dystonia (spastic dysphonia). Laryngoscope. 1988;98:193-197.
Blitzer A, Brin MF, Stewart CF. Botulinum toxin management of spasmodic dysphonia (laryngeal dystonia): a 12-year experience in more than 900 patients. Laryngoscope. 1998;108:1435-1441.
Blitzer A, Sulica L. Botulinum toxin: basic science and clinical uses in otolaryngology. Laryngoscope. 2001;111:218-226.
Brin MF, Lyons KE, Doucette J, et al. A randomized, double masked, controlled trial of botulinum toxin type A in essential hand tremor. Neurology. 2001;56:1523-1528.
Clarke CE. Parkinson's disease and movement disorders. Diagnosis and treatment guidelines for the practicing physician. J Neurol Neurosurg Psychiatry. 2001;70.
Costa J, Espirito-Santo C, Borges A, et al. Botulinum toxin type A therapy for cervical dystonia. Cochrane Database Syst Rev. 2005a; CD003633.
Costa J, Espirito-Santo C, Borges A, et al. Botulinum toxin type B for cervical dystonia. Cochrane Database Syst Rev . 2005b; CD004315.
Costa J, Borges A, Espirito-Santo C, et al. Botulinum toxin type A versus botulinum toxin type B for cervical dystonia. Cochrane Database Syst Rev. 2005c; CD004314.
Costa J, Espirito-Santo C, Borges A, Ferreira J, Coelho M, Sampaio C. Botulinum toxin type A versus anticholinergics for cervical dystonia. Cochrane Database Syst Rev. 2005d; CD004312.
Figgitt DP, Noble S. Botulinum toxin B: a review of its therapeutic potential in the management of cervical dystonia. Drugs. 2002;62:705-722.
Jankovic J. Botulinum toxin in the treatment of dystonic tics. Mov Disord . 1994;9:347-349.
Jankovic J. Tourette's syndrome. N Engl J Med. 2001;345:1184-1192.
Jankovic J, Schwartz K, Clemence W, Aswad A, Mordaunt J. A randomized, double-blind, placebo-controlled study to evaluate botulinum toxin type A in essential hand tremor. Mov Disord. 1996;11:250-256.
Kwak CH, Hanna PA, Jankovic J. Botulinum toxin in the treatment of tics. Arch Neurol.
2000;57:1190-1193.
Maronian NC, Waugh PF, Robinson L, Hillel AD. Tremor laryngeal dystonia: treatment of the lateral cricoarytenoid muscle. Ann Otol Rhinol Laryngol. 2004;113:349-355.
Marras C, Andrews D, Sime E, Lang AE. Botulinum toxin for simple motor tics: a randomized, double-blind, controlled clinical trial. Neurology. 2001;56:605-610.
Modugno N, Priori A, Berardelli A, Vacca L, Mercuri B, Manfredi M. Botulinum toxin restores presynaptic inhibition of group Ia afferents in patients with essential tremor. Muscle Nerve. 1998;21:1701-1705.
Porta M, Maggioni G, Ottaviani F, Schindler A. Treatment of phonic tics in patients with Tourette’s syndrome using botulinum toxin A. Neurol Sci. 2004;24:420-423.
Robertson MM. Tourette syndrome, associated conditions and the complexities of treatment. Brain . 2000;123(pt 3):425-462.
Sampaio C, Ferreira J. Essential tremor. Clin Evid. 2002:1169-1178.
Singer HS. The treatment of tics. Curr Neurol Neurosci Rep. 2001;1:195-202.
Tisch SH, Brake HM, Law M, Cole IE, Darveniza P. Spasmodic dysphonia: clinical features and effects of botulinum toxin therapy in 169 patients-an Australian experience. J Clin Neurosci. 2003;10:434-438.
Watts CC, Whurr R, Nye C. Botulinum toxin injections for the treatment of spasmodic dysphonia. Cochrane Database Syst Rev. 2004; CD004327.
Whitaker J, Butler A, Semlyen JK, Barnes MP. Botulinum toxin for people with dystonia treated by an outreach nurse practitioner: a comparative study between a home and a clinic treatment service. Arch Phys Med Rehabil.2001;82:480-484.
| ©Neurotoxin Institute 2002-2006. Terms of Use | Disclosure NTI está financiado por una subvención educativa sin restricciones de Allergan Inc. NTI está administrado por 4D Communications. El sitio del Neurotoxin Institute está acreditado por el University of South Florida College of Medicine. Sitio desarrollado por Asentia. |